lunes, 17 de noviembre de 2014

Adiós



Una copa mas, y por ti brindo,
entre el silencio y la añoranza.
Una caricia más he dejado,
entre tu piel y mi esperanza.

El jerez que en tus labios bebo,
la caricia tuya que lacera,
la muerte, el suplicio, el apetito,
silencios yermos a tu vera.

Te recuerdo tu nombre,
dicha única en el espacio,
clamor de angustia y muerte
quebranto del condenado.

Te recuerdo tu nombre,
por tu nombre he nacido,
y cada gota de mi sangre,
vive solo en tu letargo.

Eres la angustia de mi espacio,
la carne que el destino me veda,
caricia perdida de amaranto,
de sal, de retorno, de quimeras.

No comprendo tu destino,
mas envidio la vereda,
que a tus pasos hace el camino,
que de mí al fin te aleja.

Uno, dos, tres, canto de añoranza,
clamo de humedad de tus labios,
lloro de lamentos, de esperanza,
de profundos y locos quebrantos.

Se de memoria tu sonido,
se de memoria tus caricias,
en mis recuerdos vive el gemido,
y tu magia y la ausencia.

Adiós le digo a tu lecho,
y me embriago por regresar,
al lamento de tu silencio,
pues vida, ya no puedo respirar.


Rafael Prado

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